El pluralismo objetivo y la autoconciencia filosófica del arte contemporáneo

Adriana Flores


Arthur Danto, filósofo y crítico de arte estadounidense dedicó gran parte de su vida académica al desarrollo de una teoría del arte contemporáneo a partir de la crítica filosófica. Entre sus abundantes aportes, planteó que el arte contemporáneo tiene dos características fundamentales a las que define como pluralismo objetivo y autoconciencia filosófica. Estas ideas se encuentran enmarcadas en su teoría de las Eras y discontinuidades de la historia del arte y sus subsecuentes planteamientos.


Las Eras y discontinuidades de la historia del arte


La historia de la producción artística se divide, a juicio de Danto, en tres períodos según las diferentes nociones de arte que rigen su producción y recepción. En este sentido, el autor considera que en el transcurso de los siglos el arte sufrió dos grandes cambios o lo que él llama discontinuidades. Estas discontinuidades generan tres secciones de la historia en los que las producciones artísticas tienen características fundamentalmente distintas. Dichos períodos son la Era Antes de la Era del Arte (prehistoria-1400 aprox.), la Era del Arte (1400-1960 aprox.) y la Era Posthistórica (1960 aprox.-actualidad).


Para la primera etapa, Era Antes de la Era del Arte, Danto toma prestado el término utilizado por el historiador alemán Hans Belting (1935) en su libro Imagen y culto: Una historia de la imagen anterior a la era del arte (1990) [1]. La distinción entre una Era del Arte y una anterior no se debe a que las primeras imágenes no tuviesen suficientes méritos artísticos ni a que no fuesen arte en un sentido amplio, se refiere, más bien, a un hecho crucial: el concepto de arte no había aparecido en la conciencia colectiva y por ende la condición artística no era parte de la producción ni la recepción de dichas imágenes. Esto implica que las mismas “tuvieron un papel bastante diferente en la vida de las personas del que tuvieron las obras de arte cuando ese concepto apareció al fin y comenzó a regir nuestra relación con ellas algo semejante a unas consideraciones estéticas” [2]. En la Era Antes de la Era del Arte que comprende desde la prehistoria hasta el siglo XV aproximadamente, la noción de arte no formó parte de la producción y la recepción de aquellos objetos que ahora consideramos como artísticos, sino que las creaciones tuvieron fines mágicos y religiosos y eran veneradas pero no admiradas estéticamente.